Los gatos amasan porque el movimiento nace cuando son cachorros: presionar la barriga de la madre ayuda a que salga la leche, y muchos gatos lo siguen haciendo toda la vida cuando se sienten seguros y a gusto. Al amasar también dejan su olor en lo que tocan y se preparan un sitio cómodo para tumbarse. Es normal, suele ser buena señal y no hay que castigarlo, aunque las uñas te resulten molestas.
«Hacer pan»: así es el amasado
Amasar es el empuje lento y rítmico de las patas delanteras, una tras otra, contra algo blando. Mucha gente dice que el gato está «haciendo pan» o «haciendo galletas», porque parece un panadero trabajando la masa. Algunos gatos mantienen las uñas recogidas todo el rato; otros abren los dedos y sacan y meten las uñas con cada empuje.
Suele ocurrir sobre una manta, un cojín, un jersey o el regazo de alguien, y a menudo justo antes de que el gato se acomode. Muchos ronronean mientras lo hacen, entornan los ojos, y algunos babean un poco o chupan la tela. Unos pocos amasan con las cuatro patas, y otros amasan el aire tumbados boca arriba. Todo son variantes del mismo comportamiento.
La frecuencia cambia muchísimo de un gato a otro. Hay gatos que lo hacen cada noche en la misma manta y otros que casi nunca. Ninguno de los dos casos dice nada sobre cuánto te quiere.
Un hábito que empieza junto a la madre
El comportamiento aparece en los primeros días de vida. Los gatitos recién nacidos presionan la barriga de la madre con las patas mientras maman, lo que ayuda a estimular la salida de la leche. A esa edad, amasar va unido al calor, la comida, la cercanía y la seguridad.
La mayoría de los gatos nunca pierde del todo la costumbre. De adultos ya no la necesitan para alimentarse, pero las mismas sensaciones tranquilas y acogedoras parecen activarla de nuevo: un regazo caliente, una manta suave, una noche tranquila. Por eso el ronroneo, la mirada soñadora e incluso las chupadas ocasionales recuerdan tanto a un gatito mamando.
Quizá hayas oído que los gatos separados muy pronto de su madre amasan más. Es una idea muy extendida, pero muchos gatos que se quedaron con su madre el tiempo habitual también amasan encantados, así que no hace falta sacar conclusiones sobre la historia de tu gato.
Por qué los gatos adultos siguen amasando
Amasar rara vez tiene un único significado. En los gatos adultos se reconocen varios motivos que se solapan.
Comodidad y bienestar
La mayor parte del amasado sucede cuando el gato está relajado. Suele ir acompañado de un cuerpo suelto, parpadeos lentos y un ronroneo constante, y aparece en los momentos tranquilos del día o cuando el gato acaba de subirse encima de alguien en quien confía. Algunos gatos también amasan al calmarse después de un rato de excitación, como una forma de serenarse.
Marcar con el olor de las patas
Los gatos tienen glándulas de olor entre las almohadillas. Al presionar una superficie dejan un rastro de su propio olor que las personas no notamos, pero otros gatos sí. Amasar tu regazo o su manta favorita lo marca como algo familiar y parte de su territorio. En una casa con varios gatos, puede formar parte de cómo cada uno reclama su rincón preferido.
Preparar el sitio para descansar
Los gatos salvajes y ferales aplastan la hierba o las hojas para hacerse una cama más blanda y segura antes de tumbarse. Los gatos domésticos suelen hacer una versión de lo mismo: unas cuantas rondas de amasado, una o dos vueltas en círculo y a dormir hechos un ovillo. Si tu gato amasa el edredón cada noche antes de dormir, probablemente esta sea parte de la razón.
Cuando el amasado viene con uñas
Amasar es agradable hasta que las uñas atraviesan el pantalón. No tienes por qué aguantar el dolor, ni tampoco tienes que cortar el comportamiento. Unos cuantos cambios sencillos suelen bastar.
- Ten una manta gruesa a mano. Cuando tu gato empiece a amasar sobre tu regazo, desliza una manta o una toalla doblada bajo sus patas. Mucha gente tiene una en el sofá precisamente para esto. Con el tiempo, algunos gatos van directos a ella.
- Mantén las uñas cortas. Recortar solo la punta afilada y transparente de cada uña hace que el amasado duela mucho menos. Evita la parte rosada del interior, que contiene vasos sanguíneos y nervios. Si no sabes cómo hacerlo, pide a tu veterinario o a un peluquero felino que te lo enseñe una vez.
- Ofrece rascadores. Rascar mantiene las uñas en mejor estado y da a tu gato una salida adecuada para ese impulso, lejos de tu regazo.
- Redirige con suavidad. Levanta las patas, mueve un poco al gato o bájalo a la manta que tienes al lado. Los movimientos tranquilos funcionan mejor que un salto repentino.
- Elige la ropa. Un jersey más grueso o una manta sobre las piernas por la noche, cuando muchos gatos amasan, te ahorra muchos arañazos.
Quitarle las uñas no es una solución. Es una cirugía que extirpa parte de cada dedo, y muchos veterinarios la desaconsejan.
Por qué castigar el amasado sale mal
Amasar es una señal de que tu gato se siente seguro contigo. Apartarlo de golpe, gritarle, darle un toque en la nariz o rociarlo con agua le enseña que acercarse a ti es impredecible. Puede que deje de amasar sobre ti, pero también puede que deje de sentarse contigo, que desconfíe cuando lo coges en brazos o que se ponga a amasar en otro sitio.
Además, el castigo no le explica nada a un gato. No puede relacionar un chorro de agua con la idea de «uñas dentro, por favor». Lo que funciona es ponerle fácil la opción cómoda: la manta en el regazo, las uñas recortadas y apartarte con calma cuando sea demasiado.
Si en casa hay niños o visitas, explícales que amasar es un gesto amistoso y enséñales a poner un cojín bajo las patas en lugar de quitarse al gato de encima.
Cuándo consultar al veterinario
El amasado normal no necesita ningún tratamiento. Aun así, algunos patrones merecen una llamada al veterinario, porque pueden indicar estrés, malestar o enfermedad:
- amasar o chupar tela de forma constante, o que termine con el gato masticando o tragando tejido,
- un gato que de repente amasa mucho más o mucho menos, junto con otros cambios en el apetito, el uso del arenero, la energía o las ganas de esconderse,
- un gato que parece inquieto o incómodo mientras amasa, o que amasa en un punto y luego no consigue acomodarse,
- signos de dolor al tocarle las patas, cojera o uñas que parecen dañadas o que se clavan en las almohadillas.
No hace falta que averigües la causa en casa. Cuenta lo que has visto, mejor con un vídeo corto, y deja que tu veterinario se encargue.
Preguntar a los Gatólogos sobre el amasado
Si tienes curiosidad por las costumbres de tu propio gato, Pregunta a los Gatólogos en Cat Translator reúne a un experto en comportamiento y a un experto en cuidados en el mismo chat. Puedes escribir una pregunta como «¿Por qué mi gato me amasa el cuello por la noche?» o preguntar cómo cortarle las uñas con menos estrés. Ofrecen orientación general, no un diagnóstico, y ante cualquier cosa que parezca enfermedad o dolor, la persona indicada es tu veterinario.
Filma a tu gato interpreta un clip de hasta 15 segundos teniendo en cuenta el sonido y la postura a la vez, así que puedes grabar una sesión de amasado con ronroneo y ver qué estado de ánimo sugiere. Tómate la respuesta como una interpretación: ninguna app puede saber exactamente lo que quiere decir un gato. El control del estado de ánimo de Un plan diario para tu gato también puede ayudarte a notar si sus rutinas habituales empiezan a cambiar.
Todos los usuarios nuevos tienen dos traducciones con IA gratis. Para seguir traduciendo y consultar a los Gatólogos necesitas una suscripción Premium.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi gato me amasa a mí y no a mi pareja?
Los gatos tienden a amasar a las personas y los lugares con los que se sienten más relajados. También puede depender de quién se queda quieto más tiempo o de qué regazo es más blando y calentito. No es una clasificación de cariño, y las preferencias pueden cambiar con el tiempo.
¿Por qué mi gato babea mientras amasa?
Babear mientras amasa y ronronea es habitual en gatos muy relajados y suele estar ligado a las mismas sensaciones placenteras de la lactancia. Si el babeo aparece de repente, se da sin amasar o viene con mal aliento o dificultad para comer, contacta con tu veterinario.
¿Por qué mi gato amasa la manta antes de tumbarse?
En parte es el antiguo instinto de aplanar el sitio donde va a descansar y en parte una forma de dejar su olor a través de las patas. Muchos gatos amasan, dan una o dos vueltas y se hacen un ovillo. Simplemente significa que se está poniendo cómodo.
¿Debería impedir que mi gato amase?
No hace falta, y castigarlo puede dañar la confianza que hay detrás. Si las uñas te hacen daño, pon una manta gruesa bajo sus patas, mantén las uñas cortas y redirígelo con suavidad cuando sea demasiado.
Escrito por el equipo de Cat Translator con ayuda de IA. Lo que el artículo dice sobre Cat Translator proviene de la propia app; los nombres de menú de otras apps pueden cambiar entre versiones.